Tamaño y Formato en los comics

El tamaño y el formato de un cómic es algo que no pensamos hasta que nos toca imprimir uno que hemos hecho o almacenar uno ya publicado.  Tener en cuenta estos factores pueden contribuir de muchas maneras, desde la historia que queremos contar hasta la venta de nuestro cómic.

 

 

El tamaño y el formato de un cómic es algo que no pensamos hasta que nos toca imprimir uno que hemos hecho o almacenar uno publicado por otro autor.  No pensamos en el tamaño de una publicación hasta que estamos mirando en una librería y nos topamos con un libro que sobresale del anaquel y apenas cabe.

Tanto los autores como las editoriales deciden cuál será la dimensión o tamaño de su publicación por variadas razones, pero curiosamente la tradición y costumbre son las razones por las cuales seguimos leyendo los comics como se ha hecho desde antaño.

Al principio (inicios de siglo XX) los comics se publicaban en periódicos, luego (para finales de los 1930) en formatos de panfletos tamaño cercano al 8.5 x 11 (tamaño papel carta).  Desde entonces, los artistas se han tenido que moldear a dicho tamaño sin dejar de tener en cuenta el hacer su trabajo en una escala grande para que cuando se imprima en papel se puedan percibir los detalles del arte y el texto.

En este sentido, imprimir en un formato más pequeño podría presentar el problema de que no se entiendan los detalles del arte, mientras que el imprimir en un formato más grande puede presentar varios retos.  El primer reto sería el costo: el papel hoy día está carísimo, imprimir a color es mucho más caro y hay historias que necesitan o deberían salir a color.

Pero a través de la historia han habido artistas que han querido y han podido sobrepasar los límites de lo que la práctica dicta.  Entre los ejemplos más recientes se encuentran novelas gráficas como 300 (1998), de Frank Miller y Lynn Varley, las cuales han propuesto formatos diferentes y adecuados para la historia que se cuenta y para la experimentación en el arte del cómic.

 

Portada de 300, una novela gráfica en formato horizontal y gran tamaño.

 

Miller dice en Eisner/Miller: A one-on-one interview conducted by Charles Brownstein (2005) que la razón por la cual la mayoría de todo lo publicado en  formato de libro tiene forma vertical es porque su contenido está en prosa; de igual forma entiende que los lectores estamos acostumbrados a leer líneas en prosa que no sean muy largas.  Miller entiende que la manera natural de leer comics es de forma horizontal ya que como humanos no tendemos a mirar hacia arriba y hacia abajo.  Por otro lado, la imagen horizontal es más adecuada para capturar un panorama y los detalles de algo (P.13).  Ciertamente, en un formato horizontal y amplio, sin división de viñetas, se puede proyectar un sentido de espacio.

 


 

Ejemplos de 300, donde se puede percibir el uso consciente del formato y espacio, ya sea dentro del parámetro de una página como de dos páginas.

 

La medida 6.5 x 10 ( a veces 7 x 10) es el tamaño comúnmente utilizado para los paquines o comic books tradicionales.  Pero Will Eisner (2005) cree que un formato más pequeño como 6 x 9 aporta a la historia un sentido de intimidad, se asemeja al tamaño de un libro común y resulta mejor para llevar a todos lados.  Eisner entiende que para mantener el apoyo de un público lector, el artista debe considerar el formato y tamaño que se acerque a lo que el lector está acostumbrado a leer.

Ciertamente, el criterio de conveniencia y manejo es importante dado a que lidiar con un libro muy grande y muy pesado brinda más desventajas que ventajas: mientras te ofrece la capacidad de apreciar los detalles de una obra, te impone el problema del difícil manejo al momento de cargarlo, moverlo, pasar las páginas, mostrar ejemplos a otras personas (digamos, a un amigo o a un grupo de estudiantes), y almacernarlo en un anaquel para libros de tamaño común.

Este es el ejemplo de libros como The R. Crumb Coffee Table Art Book (Robert Crumb, 1997; 11 x 13), Little Nemo (Winsor McCay, 2000, Ed. Evergreen; 9.5 x 13), Toda Mafalda (Quino, 1993; 8.5 x 12.5), The Smithsonian Collection of Newspaper Comics (Blackbeard and Williams, 1977; 10 x 14), Comics (Brian Walker, 2004; 9.5 x 12.5), y la serie Absolute (ver primera imagen de este artículo) que publica ediciones especiales y recopilaciones de novelas gráficas como Watchmen (Alan Moore & Dave Gibbons, 1986-1987), Dark Knight (varios autores, varias obras), y Sandman (Neil Gaiman, 1989), en un tamaño de 8 x 12.  Estos libros de carpeta dura presentan recopilaciones de series extensas o largos trayectos artísticos, almacenadas en una fina cubierta de cartón.  A pesar de ser muy buenas ediciones, no dejan de ser un reto para un anaquel común; inclusive, se dice que si libros de estos tamaños se colocan parados en un anaquel, poco a poco se le podrían desprender el lomo o carpeta ya que su propio peso le reclama.

 


Chris Ware es un artista de comics que publica en formatos poco convencionales pero que operan a favor del contenido.  En las primeras dos imágenes vemos portada y contenido de Acme Novelty Library y en la tercera imagen es Me, una recopilación de sus trabajos: nótese el tamaño si se compara con los comics tradicionales.

 

Recopilaciones publicadas en ediciones bien cuidadas y estilizadas no son nada nuevo.  Hemos visto una proliferación en las ediciones tipo “novela gráfica” (encuadernadas con carpeta dura o blanda con número extenso de páginas) para recopilar series largas de paquines o comic books, ya que son más convenientes para los estantes de librerías y para el uso constante en las bibliotecas.

En Puerto Rico, los artistas han publicado dentro de los parámetros normales de tamaño y formato.  La razón principal podría ser que resulta retante pasarse de los límites comunes.  Mientras puede resultar caro, puede resultar poco adecuado para la historia que se cuenta.

Pero al final, el autor y la editorial son los que deciden a base de la historia, el lector y el presupuesto.  A manera de conclusión, el consejo que ofrezco es tener en cuenta los factores anteriormente mencionados  al momento de crear el guión de un cómic ya que influyen tanto en la historia que se narra como en la decisión del usuario/consumidor.  Siempre haga sus comics en un formato más grande que 8.5 x 11 para que no pierda detalles si se reduce para su publicación (ya sea en impreso como en Internet), y lea los artículos relacionados a este tema ya que van a tono con lo que es la forma y formato del cómic.

 

 

Fuente:

Eisner, W. (2005). Eisner/Miller: A one-on-one interview conducted by Charles Brownstein. Canada: Dark Horse Books.

 

 

17-enero-11


Post to Twitter

Share

About ljlacourt

Luis J. Lacourt es profesor en comunicaciones con especialización en investigación. Ha escrito para la prensa sobre cine y cómics y fue el autor de la primera tesis sobre animación japonesa en Puerto Rico.