Las Fábulas Pánicas de Alejandro Jodorowsky: un arte para sanar

Hace unos años Jesús Quintero le preguntó a Alejandro Jodorowsky en su programa de entrevistas: “de todo lo que ha probado, Sr. Jodorowsky, ¿qué es lo que más le ha gustado?”.  Jodorowsky suspira y le contesta: “Bueno, me ha gustado acariciar las nalgas de Marian (su esposa). Me gusta muchísimo”.

El es el mismo hombre que dijo que sin humor no hay sabiduría y que mostró ambas en todas sus obras.  Alejandro Jodorowsky (1929- ), lo conoces probablemente como director de películas, como teatrero, como psico-mago, como mimo o como poeta.  Pero es todas las anteriores y más.  Es artista de comics.

Para el 1960 un tal licenciado Peredo estableció en la Ciudad de México una censura teatral que atentó contra varias obras.  De esta forma, una de las obras de Jodorowsky fue cancelada junto con las clases de pantomima que daba para el momento.  Ya para ese año era enemigo púbico.  Ante la imposibilidad de hacer teatro y cine, y la necesidad de crear, nacieron las “Fábulas Pánicas”, una serie de historietas de una página que fueron publicadas en El Heraldo de México y que recurrieron todo tipo de corriente filosófica de 1967 al 1973.

En 2003 Grijalbo lanzó una reimpresión de todas las Fábulas Pánicas a color y con un prólogo del creador en donde, entre otras cosas, explica la premisa central de esta obra: “Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los personajes deben ser antihéroes, el tema principal del escritor es su propia neurosis.  Muy pronto me sentí fatigado por el negativismo intelectual.  Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo positivo que encontraba en la vida.  Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada, etcétera”.

Los temas

En cada historieta discute todo tipo de temas vinculados al individuo y su formación biológica, espiritual y filosófica, representándolas no siempre con figuras humanas (lo que le permite ampliar el significado de las imágenes y los mensajes) y mostrando constantemente un gran conocimiento de la narración visual y simbólica que se trabaja en los comics.

La estética y apariencia de sus historietas nos hacen recordar los comics underground, muy populares en los 1960 y 1970 y que nacen en Estados Unidos como parte de un movimiento artístico anti-mainstream/anti-superhéroes, donde imperaban temas controversiales como la política, religión, drogas y sexo.  Utiliza de dibujos simples a dibujos complejos, colores chocantes y vivos, cortes de periódicos y collages de imágenes o fotografías, influencias del arte plástica y demás: cualquier elemento que aporte al mensaje que quiera llevar.  Pero siempre, siempre es claro en lo que dice.

Una de mis historietas favoritas es una en la que un hombre (muy parecido a él) descubre su reflejo en el agua y comienza a mofarse de él.  Pensando que es más fuerte que el reflejo, decide lanzarle una piedra.  En ese momento se distorsiona y se da cuenta que el reflejo era el verdadero él y él era realmente el reflejo.

Un hombre se mofa de su reflejo y descubre que él era el reflejo

La filosofía en sus comics

La serie completa es un recorrido con naturaleza de laberinto, en donde se puede encontrar la vida (pero la vida puede ser banal), la muerte (pero puede ser la muerte de algo negativo), una verdad, y la perdición, siendo el punto final el encuentro con uno mismo y la plenitud.

En esta, la primera historieta de la serie, el crecimiento de un ser humano le hace ver la realidad (representada como una máquina desconocida) cada vez más compleja.  Al final, ya de viejo, el hombre descubre cómo operar la máquina, cosa que le brinda la muerte.

En el camino se aprende también sobre la naturaleza compleja de la perspectiva: de cómo se debe ver más allá de lo que nuestros ojos ven, del colosal reino de luz que sólo se ve con el poder trascendental de la mente y el corazón.  En una historieta nos muestra un hombre mirando una criatura colgada del techo y grita ¡Qué raro: un monstruo colgado de pies!, mientras la criatura dice lo mismo desde lo que para él es el suelo.  En otra historieta el autor nos resume el dilema de la perspectiva con las siguientes palabras: “El mundo tiene la medida de tu mirada”.

Otras enseñanzas que se destilan de las viñetas son: fuerte es el que vence sin dañar; la falta de solidaridad destruye al individuo; amar es obtener para repartir; se habla mejor con la boca cerrada; el que habla no puede escuchar; se puede ser prisionero aún si se corre ‘libre’ en un valle, etc.

“El agua de este vaso es mía”, dice el hombre.  El maestro la diluye en un jarrón y le dice al hombre que si sabe dónde está su agua, se la puede llevar.

En otra historieta nos muestra la naturaleza de la verdad a través de una conversación.  Un hombre le pregunta a su maestro: Maestro, ¿qué es la verdad primera y última? El maestro le contesta:

 

Si la tienes no la recuerdas.

Si la recuerdas la alejas.

Si la comentas la adulteras.

Si la defines, mientes.

Si te ves no la ves.

¿Quiéres definirla?  ¡Olvídala!

Si la olvidas la tienes.

Como todo recorrido filosófico en búsqueda de una verdad o una paz espiritual, el camino es sacrificado y se pierde desde el ego hasta la identidad, pero siempre, no importa qué, es incómodo.  De igual forma, cuando vemos a la representación gráfica de Jodorowsky en las historietas, como un personaje concurrente que aparece haciéndole preguntas a un gran hombre sabio de cabellera blanca y larga, siempre se queja de la misma manera: “¡Qué posición tan incómoda!”.  A veces lo dice en voz alta, a veces lo piensa y no lo dice, pero la incomodidad es parte de lo que el autor nos enseña como un proceso de crecimiento inevitable y un recorrido hacia la iluminación.  Después de todo, la semilla debe quebrarse ante de convertirse en una flor.

La selección de los cómics y novelas gráficas que se reseñan/critican en esta página se basa en la disponibilidad del autor en adquirirlos.  La adquisición del material ha sido a base de los gustos personales de Luis Jefté Lacourt, las reseñas y críticas que ya se hayan escrito recomendando el material, y la disponibilidad del mismo en los respectivos espacios comerciales en Puerto Rico.  Si entiende que un cómic específico se deba reseñar o criticar, nos puede escribir a info@f3comics.

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About ljlacourt

Luis J. Lacourt es profesor en comunicaciones con especialización en investigación. Ha escrito para la prensa sobre cine y cómics y fue el autor de la primera tesis sobre animación japonesa en Puerto Rico.